Tratamiento Cosmético de Arrugas y Líneas Faciales con Toxina Botulínica
La Toxina Botulínica es una sustancia producida por una bacteria (Clostridium Botulinum) cuya característica es la de producir debilidad muscular interrumpiendo la liberación de acetilcolina a nivel neuromuscular. El efecto es temporal y el músculo se recupera entre tres y seis meses después de la aplicación.

 

El Dr. Allan B. Scott, Médico Oftalmólogo, que ejerce en San Francisco fue el pionero en el uso terapéutico de esta droga en aquellos síndromes que se caracterizan por una excesiva o anormal contracción muscular, inyectando la misma en microdosis en las zonas afectadas ayudado por un electromiógrafo para dirigir la droga a su destino.
En 1989 la FDA aprobó su uso clínico en los EEUU (no es un tratamiento experimental) y aquí ya se encuentra aprobado por Salud Pública (PAMI la provee a sus afiliados sin cargo). En Oftalmología esta droga nos es de gran utilidad en un número importante de patologías y se van agregando paulatinamente más indicaciones.
Indicaciones cosméticas: La tendencia actual es buscar ayuda para eliminar esas arrugas que nos hacen ver mayores y las líneas de expresión que pueden dar una percepción equivocada de nuestras emociones, como por ejemplo las del entrecejo que son interpretadas como enojo o ansiedad. Recordemos que disimular la edad nos ayuda a mantener la autoestima alta; luego entonces, prestemos atención al área alrededor de los ojos que delata los años que hemos cumplido.
En los últimos años ha mejorado el conocimiento sobre la fisiopatología de las arrugas y las líneas faciales y esto ha permitido que los tratamientos se dirijan a eliminar las causas del problema.
De las múltiples modalidades terapéuticas podemos mencionar: la cirugía (lifting coronal), cirugía endoscópica de las cejas, dermabrasión, láser, peeling químicos, transplante de grasa, gore-tex y sustancias de relleno. En muchas de estas técnicas con costos elevados, aún en manos expertas, se han informado efectos colaterales indeseables como: cicatrices importantes, hematomas, reacciones alérgicas o idiosincrásicas, infecciones, abscesos, necrosis local y pacientes insatisfechos. En ocasiones, con la cirugía no se logra eliminar esas indeseables arrugas. Los peelings químicos en varias sesiones pueden eliminar las arrugas superficiales y moderadas dependiendo del tipo y la concentración de los mismos. Para las arrugas profundas usamos el láser resurfacing y un producto que ha revolucionado el mundo de la estética, la toxina botulínica.

 

En el mundo agitado en que vivimos necesitamos tratamientos que tomen poco tiempo, que no afecten nuestro desempeño y den resultados a corto plazo. La toxina botulínica ha sido utilizada en la medicina desde hace aproximadamente 20 años, pero en los últimos 7, se ha venido utilizando en medicina para eliminar las indeseables arrugas y las líneas de la expresión.
Capacidades: La tecnología ha permitido que en la actualidad la toxina sea utilizada en varias especialidades médicas para tratar un gran número de enfermedades. Basándose en las observaciones efectuadas por la Dra. Jean Carruthers al señalar una disminución notable y consistente de las arrugas en pacientes que fueron tratados por blefarospasmo, el Dr. Alastair Carruthers inició en 1987 el uso de la toxina botulínica en indicaciones cosméticas, publicando sus estudios por primera vez en 1992. Desde entonces, el número de pacientes que se han beneficiados por esta maravillosa sustancia, ha crecido notablemente.
Los resultados obtenidos hasta la fecha, su facilidad de empleo y el escaso número de efectos colaterales encontrados han colocado al Botox en un sitial especial en la batalla contra las arrugas. Esta sustancia actúa inhibiendo el metabolismo del calcio en las neuronas, por lo tanto bloquea la transmisión neuromuscular y produce parálisis del músculo, efecto que ha permitido su uso para combatir la causa de las arrugas. Cumple la mayoría de los criterios para considerarla un procedimiento cosmético ideal.

1. Produce beneficios importantes.

2. Tiene pocos efectos colaterales.

3. Es reversible si el paciente no está satisfecho con los resultados.

Las arrugas del entrecejo, de la frente, y las llamadas » patas de gallo» entre otras, son el resultado de la acción muscular repetitiva. A través de todos los años marcando la expresión, sumado al efecto de la exposición solar, van quedando en nuestra piel surcos profundos que son los que vemos como arrugas. El Botox inmoviliza estos músculos que han estado acentuando estas líneas durante años, desapareciéndolas virtualmente. En la actualidad, también se está utilizando en las arrugas del cuello. Nunca fue tan fácil como ahora. Hablemos del Botox. Es un procedimiento ambulatorio sencillo que demora solo unos minutos en realizarse. Se utilizan microagujas que causan pocas molestias durante la aplicación de la toxina botulínica. No deja señas visibles y no requiere de un período de recuperación, ya que no se ha efectuado una cirugía. Los efectos se verán aproximadamente entre 5 y 10 días después del tratamiento. Rara vez se presentan complicaciones, y es por ello que recomendamos al paciente seguir las indicaciones del Médico, para evitar que esto ocurra.
El efecto de la toxina en el músculo, es temporal; tiene una duración de 4 a 6 meses. Con las aplicaciones subsecuentes el efecto es más duradero, ya que el músculo pierde la costumbre de hacer el movimiento, impidiendo que la arruga vuelva a aparecer. Si usted quiere recuperar el movimiento antes citado, sólo debe dar tiempo para que pase el efecto, pero estamos seguros de que esto no pasará. La toxina botulínica es una excelente opción terapéutica para las líneas de expresión facial. ¿Le agradaría verse más joven?… lo esperamos pronto.
Riesgos y complicaciones: El principal problema es que el músculo tratado no reaccione a la droga y no se observe el resultado esperado. En caso que en una semana no se obtengan una buena respuesta se le dará una nueva cita para tratamiento posterior. Raramente (uno de cada 500 casos) algo del Botox pudiera debilitar temporalmente los músculos que elevan el párpado superior, pero con el uso de gotas es reversible en unas semanas. Se ha descrito cefaleas (dolor de cabeza) que puede persistir un par de días después del procedimiento. No se ha demostrado alergia al Botox, por lo que no es necesario realizar pruebas previas.
Contraindicaciones: No debe usarse en pacientes con enfermedad neuromuscular, como Miastenia gravis y Esclerosis lateral amiotrófica entre otras.
No está contraindicado en el embarazo, sin embargo no se recomienda su uso.
No debe usarse en pacientes que hayan presentado alergia con el uso de productos que contengan albúmina humana.

Sugerencias para los pacientes de BOTOX:

  • Evitar manipular las áreas tratadas y mantener una posición vertical durante 3 a 4 horas posterior a la aplicación.

 

  • Llamar a su médico ante cualquier duda.

 

  • Entender que el Botox tiene una duración entre 3 a 8 meses (promedio), con las aplicaciones subsecuentes el efecto es más duradero. Sin embargo si usted quiere recuperar el movimiento de los mismos solo debe esperar a que pase el efecto.

Valor del Tratamiento: El valor de cada sesión varía según las unidades a utilizar. El presupuesto será entregado a cada uno de los pacientes en el momento de la consulta.